Estos trabajadores corren mayores riesgos debido al contacto directo con pacientes y a la presencia de agentes tóxicos.
La mitad de la población del mundo y los principales contribuyentes del desarrollo económico y social son los trabajadores; así lo aseguró la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Plan de Acción Mundial sobre la Salud de los Trabajadores 2008-2017. Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) registra anualmente más de 250 millones de accidentes laborales y cerca de 160 millones de enfermedades relacionadas con el ejercicio profesional.
Venezuela no escapa de las estadísticas. Solo en el año 2006, el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (Inpsasel) -organismo regulador de la materia- recibió 2.066 denuncias por enfermedades ocupacionales y 34.202 notificaciones por accidentes laborales (223 mortales). Muchos de esos siniestros ocurren en los centros de salud, siendo el personal de enfermería uno de los más afectados debido al contacto directo con los pacientes y a la manipulación de agentes tóxicos.
Con frecuencia estos trabajadores “sufren accidentes laborales por pinchazos con objetos cortopunzantes. Casi nunca miramos hacia nosotros mismos, descuidando a veces nuestra salud” explicó Nelson Villegas, gerente de la Oficina de Salud y Seguridad Laboral del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), durante las I Jornadas de Salud Ocupacional e Higiene del Ambiente Laboral en Enfermería de los Altos Mirandinos, organizadas recientemente por el IVIC.
Los virus de la hepatitis y de inmunodeficiencia humana (VIH-SIDA) son algunas de las enfermedades laborales más frecuentes en ese grupo de profesionales. “Tenemos el riesgo biológico porque trabajamos con patógenos de la sangre, el cual va desde un 52% para hepatitis C, 65% para hepatitis B y 2% para VIH-SIDA. Queremos garantizar espacios de trabajo seguros” informó Luz Henao, integrante del proyecto PINCHAZO en el estado Miranda, dirigido por la OMS e implementado en Latinaomérica desde el año 2005 para prevenir infecciones por transmisión sanguínea a través de las jeringas. Hasta la fecha, 19 estados se han incorporado a esta iniciativa.
Terreno abonado
Según la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat), los accidentes laborales son sucesos que producen lesiones funcionales o corporales y hasta la muerte como consecuencia del trabajo. Asimismo, la Lopcymat define a las enfermedades ocupacionales como aquellas patologías contraídas durante la jornada laboral debido a la acción de agentes tóxicos, condiciones meteorológicas y disergonómicas, o circunstancias psicosociales y emocionales.
Para el año 2006, los accidentes laborales más habituales reportados por el Inpsasel fueron las heridas (laceraciones, cortes, roturas, avulsión de uñas y mordeduras), los traumatismos superficiales (rasguños, abrasiones, ampollas, picaduras y emponzoñamientos), las contusiones y los aplastamientos.
Ese mismo año y a juicio del Inpsasel, las enfermedades más comunes fueron los trastornos músculo-esqueléticos, tales como: lumbalgias, protrusiones y hernias discales y cervicales, síndrome del túnel carpiano, bursitis y hombro doloroso. Las posiciones inadecuadas, los movimientos repetitivos y la sobrecarga son algunos de los factores causantes de dichas condiciones. “Trabajadores que hacen la misma actividad durante toda la jornada, que levantan cosas pesadas. Por ejemplo, el personal de enfermería moviliza a los pacientes, los suben a las camillas e incluso los bañan” indicó Zayra Gil, coordinadora del Programa de Salud Respiratoria de la Corporación de Salud del estado Mérida.
La OIT reconoce más de 80 enfermedades laborales, clasificándolas de acuerdo con la fuente de transmisión (exposición a agentes químicos, físicos, biológicos y enfermedades infecciosas o parasitarias); según el órgano o sistema afectado (respiratorio, piel, osteomuscular, trastornos mentales y de comportamiento); cáncer, entre otras.
El Inpsasel también tiene una lista de enfermedades ocupacionales, que incluye más de 60 diagnósticos agrupados en las siguientes categorías: músculo-esqueléticos, afecciones auditivas, enfermedades de las cuerdas vocales, patologías por exposición a sustancias, afecciones del aparato respiratorio; afecciones de la piel, por factores psicosociales y por radiaciones; neoplasias y afecciones por temperaturas extremas.
Por Vanessa Ortiz Piñango










