Sin apartamento, vehículo y sin un dólar
Otros cientos de casos parecidos, han ocurrido y aunque la gran prensa no la reseña, todos son una muestra del grave estado social que impera en esta nación norteamericana, luego de la quiebra de más de un centenar de bancos y empresas de seguros. Entre tanto, reseñamos, este terrible caso en el cual, un ingeniero arremetió contra su familia, al verse arruinado por el sistema capitalista que impera en los Estados Unidos. La información la reseña las agencias de noticias desde Los Angeles y la misma reza así:
Los Ángeles. El asesinato y suicidio en Los Ángeles de un gerente de finanzas que mató a cinco miembros de su familia antes de suicidarse, expuso esta semana en las primeras planas el costo psicológico de la crisis que atraviesa Estados Unidos.
Los cuerpos de Karthik Rajaram, un hombre de negocios de 45 años de edad, y el de su esposa, sus tres hijos y su suegra fueron descubiertos el lunes por la policía en su casa, en un sector residencial cerrado y exclusivo al norte de Los Angeles, en el valle San Fernando.
En una carta a la policía, Rajaram dijo que había llegado a tomar la decisión de acabar con su familia y su vida a raíz de sus dificultades económicas: desempleado desde hacía varios meses, tocó fondo cuando vio que lo que le quedaba de su dinero se estaba yendo a cero en el colapso de Wall Street.
La tragedia de Rajaram se convirtió en un símbolo de la crisis financiera en Estados Unidos. El propio oficial de la policía que descubrió los cuerpos el lunes, Michael Moré, dijo conmovido: “Una perfecta familia estadounidense destruida por un hombre atrapado en una cueva de desesperación absoluta”.
Este caso ocurrió menos de una semana después que una señora de 90 años de edad de Ohio se disparó tras recibir una orden de desalojo de la casa en la que había vivido los últimos 38 años.
Situación Desesperante para
Latinos en Estados Unidos
Son millones de latinos los que se ven afectados a diario por la persecución policial a que se ven sometidos por el delito de no tener “dólares”, papeles en regla y por supuesto, no tener ojos azules y mascar chicle como un cochino. Por ello, varios gobiernos han pegado el grito al cielo, pues los gringos han comenzado a deportar a miles de padres de familia a sus países de origen. Así ha ocurrido con los pobres mexicanos, vapuleados por t
todas partes: por la policía mexicana y por los gringos al otro lado de la frontera. Luego aparecen los “curitas” metiéndole miedo a los indios mexicanos que si protestan, les sale el diablo, etc., etc.







